Aportaciones de CMES al Pacto Nacional para la Transición Energética en Cataluña

Dentro de la estrategia de CMES de generar conocimiento en relación a la transición energética hacia un modelo 100% renovable, se ha estado trabajando en la creación de una guía para la aplicación de esta transición en Cataluña para alcanzar este objetivo antes de 2050.

Este estudio ha sido realizado por diferentes socios y colaboradores de CMES expertos en diferentes materias, teniendo en cuenta aspectos tecnológicos, econèmics, territoriales, normativos, sociales, etc, y coincide plenamente con los objetivos del proceso de concertación abierto por el Gobierno de Cataluña en forma de diálogo social y político para diseñar un modelo energético que permita llegar al 2050 con el 100% de fuentes renovables (llamado Pacto Nacional para la Transición Energética en Cataluña, PNTEC).

Ante la coincidencia de los objetivos, el fruto de estos estudios ha sido entregado al Instituto Catalán de Energía (ICAEN), que es la entidad de la Generalitat de Cataluña encargada de elaborar y llevar a cabo la política energética catalana , en la reciente reunión que han mantenido la directora y el miembro de ICAEN Mercè Rius y Juan Esteban, con el presidente y el vicepresidente de CMES, Carles Riba y Ramon Sans, así como con el secretario y el coordinador de CMES, Josep Centelles Portella, y Eduard Furró España.

CMES no sólo busca lograr la transición energética, sino que incorpora de forma radical alcanzar la máxima democracia energética en beneficio de toda la sociedad y del tejido productivo. En este sentido, forman parte inseparable de los objetivos de CMES:

– Incorporar como elemento básico la generación distribuida con una amplia participación social

– Asegurar el derecho a la auto-generación

– Establecer fórmulas de balance neto (para la electricidad)

Asimismo se considera desde CMES que la energía debería pasar a ser considerado un bien básico (como el agua) por lo que los poderes públicos deberían asegurar el derecho de acceso y la garantía de suministro.

CMES da también por supuesto que la Transición Energética conlleva el cierre de las centrales nucleares y una cuidadosa preocupación para el impulso del almacenamiento de energía en sus más variadas formas como garantía pe completar la Transición Energética al 100%.

Podeis consultar aquí el documento de Aportaciones al Pacto Nacional para la Transición Energètica en Cataluña aprobado por CMES.

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La Generalitat anuncia el objetivo de completar la transición energética antes de 2050

El Gobierno impulsará un diálogo social y político para diseñar un modelo energético que permita llegar al 2050 con el 100% de fuentes renovables.

Este es el encabezamiento de un documento hecho público por el departamento de comunicación del Gobierno de Cataluña estos primeros días del mes de julio de 2015, disponible en el siguiente enlace.
GOVERN GTAT FONTS REs

En él se expresa la voluntad, resumida en seis punto o ejes, de efectuar (en palabras textuales) una «transición energética» que asegure «el acceso a la energía como derecho fundamental», «la seguridad en el suministro », y« la no dependencia de los combustibles fósiles “, priorizando” el autoabastecimiento “.
Y todo ello dentro de un marco democrático y socialmente inclusivo que «estimule las inversiones en un marco de economía circular» a través de una «planificación territorial para la implantación de las fuentes renovables de acceso a la energía» y la «generación de conocimiento».
Ah! Y además con la voluntad de que el departamento coordinador para el consenso y desarrollo sea precisamente la Secretaría de Empresa y Competitividad, uno de los primeros lugares visitado por el Colectivo CMES para presentar, al Consejero Felip Puig, la problemática de los combustibles fósiles y la posibilidad de una transición energética expuestas a través de los libros de nuestros compañeros Carles Riba y Ramon Sans.
Sin lugar a dudas, estos hechos deben ser un motivo de alegría, de esperanza y, por qué no, también de reconocimiento a todas aquellas personas que a título individual y colectivo llevamos años trabajando en esta dirección.
Personas reivindicativas y constructoras de ejemplos de generación de energía limpia como nuestro compañero Pep Puig, cooperativas como Som Energia. Personas como Jordi Pujol Soler motivadas para llevar la Transición Energética en el campo de la docencia, o yo mismo a quien hace sólo 7 años me calificó de «soñador simpático», raíz de presentar la viabilidad de una Menorca 100% fuentes renovables.
En definitiva, para todos los compañeros CMES, autores del primer documento de «Bases para una política de transición energética 100% fuentes renovables”, y tantos otros compañeros que día a día colaboran y empujan, incluso de forma callada, este objetivo desde dentro y también desde fuera de nuestro colectivo.
También es un hecho que denota equipos de gobierno con sensibilidad, visión de futuro y voluntad de soberanía social para decidir y construir un futuro de progreso para Cataluña como país, lo que nos debe animar a seguir, con más intensidad si cabe , nuestra tarea para ir colaborando a construir y difundir lo que nosotros llamamos la Transición Energética del siglo XXI, el proyecto TE21.
Mucha salud para todos y sobre todo que sea enrgÈTICA.
Eduard Furró
15 de julio 2015.

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Respuesta innovadora al reto del almacenamiento de energía eléctrica renovable

Dentro del Workshop organizado por CMES el pasado día 15 de junio, titulado Ideas Geniales Energéticas, donde se propusieron y analizar diferentes propuestas innovadoras orientadas a facilitar la transición energética, se expuso la siguiente propuesta de Ramon Sans Rovira, Vicepresidente de CMES. La propuesta es una solución prevista para almacenar energía: lo que llama Centrales Compactos de Hidrógeno (CCH).

Hidrogen

Las CCH pueden ser la apuesta definitiva para enfocar de manera muy evidente la Transición Energética TE21 hacia las Renovables, defendida por CMES, y descrita en el libro también de Ramon Sans: “El colapso es evitable” de la editorial Octaedro.

Las energías renovables ya han demostrado que pueden ser la única fuente de energía de futuro de nuestra sociedad. Lo demuestra el hecho de que los aerogeneradores instalados en la Península Ibérica ya son capaces de cubrir cerca del 25% de toda la demanda de energía eléctrica, y que las energías renovables en conjunto proporcionan actualmente la mitad de la energía eléctrica que gastamos.

A pesar de ello, para completar la transición energética hacia un modelo de generación, totalmente renovable, hay que superar dos cuellos de botella tecnológicos:

El primer cuello de botella es que las energías renovables tienen una producción variable que depende de las condiciones atmosféricas, y que no puede adaptarse a los tiempos de las necesidades del consumo, que también son variables. Esta doble fluctuación de la generación y la demanda se regula actualmente poniendo en marcha o desconectando centrales hidráulicas y centrales que queman combustibles fósiles para que en ningún momento sobre o falte energía eléctrica. Como el viento o el sol no se pueden encender o apagar a discreción, para poder prescindir totalmente de la energía fósil, es necesario acumular energía eléctrica durante las horas del día o los meses del año de mayor producción, con el fin de consumir -la durante las horas o días de mayor consumo.

El segundo cuello de botella es que una parte importante del consumo energético actual se dedica al transporte tanto de personas como de mercancías, ya sea por tierra, mar o aire, mediante vehículos que consumen combustibles fósiles, y que habrá que sustituir por vehículos eléctricos, la mayoría con acumulación ya sea de batería o de hidrógeno.

Existen diferentes tecnologías que permiten esta acumulación pero la que ofrece una mayor versatilidad y capacidad es el hidrógeno como vector energético. Su principio de funcionamiento es sencillo, se consume energía eléctrica para producir hidrógeno extraído del agua mediante hidrólisis que se comprime y almacena. Cuando se quiere recuperar una parte de la energía invertida en la producción de este hidrógeno, se descomprime y se vuelve a combinar con el oxígeno a través de células de hidrógeno, liberando electrones y agua, y produciendo energía eléctrica. Esta es una tecnología muy limpia y actualmente tiene un grado de desarrollo tecnológico muy elevado, que desgraciadamente no se h implementado por razones diversas. Sin embargo hay que calificar esta tecnología de prometedora y hay que seguir investigando para poder dar el salto definitivo y liberarnos totalmente de la energía fósil.

Las Centrales Compactos de Hidrógeno propuestas por Ramon Sans, en curso de patente, consisten en unos elementos compactos, containers, totalmente modulares, de dimensiones diversas y aparellables o apilables, que permitirán, en un solo conjunto, convertir la electricidad sobrante de renovables, en hidrógeno, almacenarlo durante largos o cortos periodos de tiempo y regenerar en forma de electricidad cuando convenga.

En una primera configuración básica GMR (Generador-Almacén-Regenerador) cada una de estas centrales tendrá una unidad de hidrólisis, un compresor y un depósito de almacenaje, así como una célula regeneradora de energía. Estas centrales consumirían energía eléctrica de renovables o de red para fabricar y acumular hidrógeno cuando hubiera un exceso de producción, por ejemplo durante los días ventosos, y llevarán los días de poca producción se convertirían en pequeñas centrales modulares generadoras de electricidad que suplirían toda esa energía demandada que no pudiera ser satisfecha por las fuentes de energía renovable. Las GMR se podrían distribuir en cada barrio, edificio o vivienda, cerca de los puntos de consumo, por lo que se minimizarían las líneas eléctricas, y por tanto las pérdidas, de transporte de energía eléctrica.
Una segunda configuración básica sería llamada GMD (Generador-Almacén-Dispensador de hidrógeno), ubicable en las actuales estaciones de combustibles que sería la fuente de suministro para vehículos de hidrógeno que ya son producidos por la mayoría de fabricantes de automoción y que en el futuro pueden impulsar camiones, barcos y aviones.

Una tercera configuración M (Almacén), sería complementaria y aparellable o apilable en cualquiera de las dos anteriores GMR o GMD, a fin de aumentar de manera muy considerable la capacidad de Almacén. Se contempla también la opción de unidades M (Almacén) móviles.

Mediante una combinación de GMR y M también sería posible crear unidades reguladoras modulares conectadas a la red eléctrica. o unidades básicas de Car-Sharing.

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Siguiendo con la parrilla ética de la transición energética

Por Aurelia Aurita, miembro del colectivo CMES.

De alguna manera, como siempre he ido esbozando en este blog, y el subtítulo del mismo así lo atestigua, la transición energética es y ha de ser una transición política. De ahí, la necesidad de la ética de la transición.

En nuevas cartografías de la energía, creo que desde el inicio, dejamos claro que pasar a producir energía a partir de fuentes renovables, en sí mismo, no significaría la transición; significaría un cambio de fuentes energéticas -de energía fósil y nuclear a renovables-, pero no un cambio en el modelo energético, que es algo mucho más amplio y complejo. Dicho de otro modo, si los actuales monopolios energéticos, especialmente los eléctricos, controlaran mega instalaciones eólicas y solares, conectaran “sus” cables a ellos y nos vendieran, en sus condiciones, la electricidad; todo seguiría igual. Máxime si nos limitamos a hacer adaptaciones, sin crear cosas distintas. Por ejemplo, algo como cambiar el coche de motor de combustión por uno eléctrico.

En este caso, los tres cambios relevantes serían: a) la pérdida de relevancia de los territorios de los llamados países productores y, con ello, un cambio fundamental en la geopolítica del petróleo y en la definición de los espacios geo-energéticos mundiales; b) el traspaso de parte del poder de la industria petrolera internacional a la industria eléctrica o energética no fósil; y, c) la reducción sustancial de la factura energética exterior, que como ya es bien sabido en España significa en torno, en función de la evolución de los precios del crudo, unos 50.000 millones de € al año. Factura que para los ciudadanos, según calcula Ramon Sans del colectivo CMES, se traduce en unos 125.000 millones de € al año.

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Fuente: ECF, Roadmap2050
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Som Energia, un instrumento para la innovación social

Por DOLORS CLAVELL NADAL

Abogada y miembro del Consejo Rector de Som Energia.
La cooperativa Som Energia no sólo se ha convertido en una empresa gestionada con transparencia que comercializa y produce energía. También actúa como movimiento social organizado contra un modelo energético caro, irracional, ineficiente y desfasado.

En nuestro país, el mercado eléctrico es de muy difícil comprensión para los ciudadanos Existe una excesiva complejidad normativa y una tradición de cercanía entre el poder político y el sector, en absoluto acostumbrado a dar explicaciones y motivar su actuación en base al interés general.
Ante este panorama, en diciembre de 2010 un núcleo de personas vinculadas a la Universitat de Girona se plantearon la necesidad de aprovechar el marco legal generado por la pretendida liberalización del sector eléctrico (iniciada con la Ley 54/1997) y apostar por la creación de nuevos agentes en el sistema. Había que encontrar la vía para cuestionar el modelo existente, pero no sólo desde la protest, sino desde la implicación efectiva en concretas alternativas.
Las personas impulsoras del proyecto, conocedoras de las experiencias existentes en otros países del entorno europeo, decidieron que el nuevo agente a crear debía tener la forma de cooperativa. Y que ésta tendría como objetivo el consumo cooperativo de energía, y a la impulsaría proyectos de generación que, a largo plazo, permitieran una correspondencia entre la energía utilizada por los cooperativistas y la que ellos mismos generaran en sus instalaciones.
La idea era y es conseguir que los ciudadanos puedan implicarse a fondo en la apuesta por el cambio de modelo energético, de la forma más democrática y abierta posible. Esa implicación debía realizarse de forma acorde con el ordenamiento jurídico vigente aun conociendo su imperfección, pues estar dentro del sistema era una forma de conocerlo a fondo y combatir esa denunciada imperfección. Seguramente este es uno de los aspectos más interesantes a analizar sobre la experiencia iniciada, en términos de organización y participación ciudadanas.
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Bases de una nueva política energética basada en la eficiencia y las fuentes renovables

Accede al informe, elaborado por los miembros de CMES, que trata sobre las Bases de una nueva política energética que permita prescindir de las energías fóssiles mediante el ahorro obtenido del incremento de la eficiencia energética, y priorizando las fuentes de energía renovable hasta alcanzar un modelo 100% renovable y sostenible.

Portada bases politica energètica

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El fracking como síntoma. Las reservas de petróleo se están agotando

El fracking es una tecnología, también conocida como de fractura hidráulica de esquistos, que consiste en perforas pozos e inyectar agua y químicos a enorme presión al interior de la roca para producir su fractura, lo que permite liberar pequeñas bolsas de hidrocarburos atrapados dentro de las rocas y su posterior extracción, y con un enorme riesgo de que la fractura de la roca comunique los depósitos de hidrocarburos y los químicos inyectados con el agua freática contaminándola irremediablemente.
Esta tecnología se ha presentado en los últimos años como prueba de que el petróeo no se está agotando y que, gracias a estas y otras nuevas tecnologías de extracción, se pueden seguir obteniendo gas y petróleo sufuicientes para no tener que preocuparse por su agotamiento. El máximo exponente de esta imagen es la afirmación, ámpliamente difundida, de que (Noticia ABC) “El fracking acerca a EEUU a la independencia energética“, y que gracias a esta tecnología la producción nacional de EEUU supera ya las importaciones de combustibles.
Siendo cierto que la producción de combustibles actual de EEUU ha aumentado gracias al fracking, es falso que estas nuevas tecnologías demuestren que no hay que preocuparse por el fin del petróleo, pues el hecho de tener que recurrir a nuevas tecnologías más caras, más ineficientes, y más perjudiciales para el medio ambiente para obtener combustibles solo demuestra que las fuentes tradicionales de combustibles baratos y fáciles de extraer de forma más o menos segura, se están agotando definitivamente, lo que obliga a recurrir a herramientas de extracción más agresivas para poder llegar a sitios más inaccesibles y rebañar los últimos restos de almacenes de combustible fosil restantes. Así pues la decidida apuesta de algunos países por esta tecnología no es más que una aceptación implícita de que el petroleo tradicional se está agotando.
Pero, ¿puede realmente el fracking sustituir los pozos tradicionales de petroleo y ser la base energética del futuro? Para responder a esta pregunta hay que saber si el fracking puede mantener un ritmo constante de producción al menos durante las próximas décadas. La respuesta a esta pregunta es que no, según un completo y riguroso informe titulado “Fracking, tecnología, impactos y economía” redactado por el ingeniero, profesor de la UPC, y presidente de CMES Carles Riba, y en base a estudios científicos de todo el mundo.
Según los datos disponibles, cada nuevo pozo de fracking perforado reduce su ritmo de extracción entre el 50% y el 70% solo durante el primer año, y a los tres años de su perforación ya se ha reducido su capacidad de extracción entre el 75% y el 90%, quedando entonces prácticamente agotado, lo que obliga a su abandono y a la perforación de un nuevo pozo en otra zona próxima. Por lo tanto cada tres años hay que cerrar todos los pozos de fracking y abrir nuevos pozos en áreas vírgenes. A este ritmo en muy pocos años se habrán agotado todas las regiones aptas para estas técnicas de extracción, dejando tras de sí enromes extensiones de terreno con aguas fráticas contaminadas y balsas llenas de resíduos. La actual producción masiva de petróelo y gas mediante fracking no es más que una burbuja impulsada por los altos precios del carburante, que está agotando rápidamente las reservas accesibles mediante esta técnica. Por lo tanto esta tecnología no es una alternativa de futuro para la obtención de la energía que nuestra sociedad necesita, sino un último esfuerzo de postergar el inevitable fin de las energías fósiles en las próximas décadas.

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La preocupación por la energía se refleja en los medios. Artículos destacados

Cada vez aparecen más noticias en la prensa tradicional relacionadas con la energía. Su coste empieza a ser un problema para ciudadanos y empresas, y el control de las cada vez más escasas fuentes de energía fósil generan conflictos políticos y guerras. El control de la energía se ha señalado como un factor determinante en la guerra de Irak, o el conflicto armado de Ukraína.
También los abultados beneficios de las empresas energéticas y sus influéncias en la política despiertan el interés de los medios, así como otros factores que generan polémica y preocupación entre la ciudadanía como es el fraking, la energía nuclear o las prospecciones frente a nuestras costas.

Ejemplo de estas noticias son los siguiente artículos que desde CMES recomendamos.
NOTICIA 1
INFOLIBRE: La unión energética que plantea Bruselas choca con la apuesta española por gas y carbón
NOTICIA 2
LA VANGUARDIA: El futuro de las renovables
NOTICIA 3
INFOLIBRE: El tribunal de cuentas alerta que el coste del tratamiento de residuos nucleares recaerá sobre generaciones futuras

Resumen de la noticia 1
En ella se nos explica que la política oficial de la Unión Europea es la de reducir la dependencia energética de de los países europeos, que actualmente necesitan importar el 53% de la energía que consumen, principalmente mediante el decidido impulso de las energías renovables. Sin embargo la política emprendida por el actual gobierno de España ha sido totalmente la contraria. A pesar de importar España el 70% de la energía que consume, lo que supone la salida de 50.000 millones de € anuales del país, se han impuesto desde el gobierno normas que han provocado un parón en seco en la instalación de todo tipo de energías renovables, a la vez que se ha impulsado el consumo de energías fósiles, emprendiendo una dirección totalmente opuesta a la línea indicada por la Unión Europea.
Por ejemplo en el último año, la producción de electricidad por medio de la quema de carbón supuso el 16,4% del total generado, mientras que en enero de 2015 esta fuente de energía ha generado el 21,7% del total de electricidad generado.
Todas las iniciativas del gobierno indican que este es el camino que se ha decidido a emprender, como lo demuestra la apuesta por el fraking, o las prospecciones petrolíferas frente las costas canarias, mientras se intenta aniquilar el sector de las energías renovables.

Resumen de la noticia 2
Este artículo nos informa de que tres prestigiosos bancos de inversión han pronosticado que dentro de tres años podria ser más rentable para los consumidores instalarse sus propias placas fotovoltaicas generadoras de electricidad, y un sistema de baterías, que continuar comprando la electricidad a las grandes empresas distribuidoras de electricidad, lo que pondría en peligro su modelo de negocio. Es decir que la bajada de los costes y el aumento de eficiencia de los sistemas de generación renovable los convertirán en una alternativa más barata que la energía de la red eléctrica.
Esto podria ser una verdadera revolución que conduciría inevitablemente a la quiebra de las grandes empresas energéticas por la bajada de ingresos que supondría y su alto endeudamiento. El artículo alerta que quizás estas previsiones son la razón última por la que, en el caso español, el gobierno ha impuesto tantas trabas administrativas y tantas tasas a la autogeneración, llegando incluso a amenazar con crear el que se ha bautizado como impuesto al sol, que han convertido la autogeneración eléctrica en virtualmente inviable.

Resumen de la noticia 3
La tercera noticia destacada por CMES informa a los lectores que el Tribunal de Cuentas ha advertido al gobierno de que el sistema mediante el que las empresas gestoras de las centrales nucleares de España se hacen cargo de los costes de tratamiento de los resíduos es insuficiente y no obtiene los recursos suficientes para sufragar el elevado coste de ese tratamiento, que recordamos requiere del confinamiento y la vigilancia de los resíduos durante miles de años. Por lo tanto el coste de ese tratamiento de los resíduos recaerá sobre las arcas públicas en el futuo, y por lo tanto en el bolsillo de las futuras generaciones, habiéndose librado las empresas que han generado esos resíduos de sufragar su tratamiento completo, lo que está expresamente prohibido por la legislación.
Solo entre el 2010 y el 2085 las empresas habrán aportado un 28% menos de los recursos calculados como necesarios para el tratamiento de los residuos, y los costes futuros más allá de esa fecha no pueden ser previstos aún, por lo que la factura para las arcas públicas no puede ser ni siquiera calculada.

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La trasició energética es posible y beneficiosa. Ocho publicaciones científicas lo confirman

Las energías fósiles se están agotando. Con el ritmo de consumos actual las reservas mundiales se habrán agotado antes del 2060, como se demuestra en el libro “Recursos energéticos y crisis” de la editorial Octaedro, escrito por el profesor de la UPC y presidente de CMES Carles Riba, y como se muestra en el siguiente gráfico.
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Algunos se refugian en negar la evidencia científica que supone el agotamiento de los recursos fósiles, mientras se ven obligados a recurrir a tecnologías cada vez más complejas, como el fracking, para extraer unos recursos cada vez más escasos. Otros proponen la energía nuclear con solución, obviando que también consume un recurso fósil muy escaso cono es el uranio, que se agotará en las próximas décadas. También hay quien propone falsas soluciones, como la captura de CO2, para permitir seguir quemando carbón sin emitir contaminación a la atmósfera, una tecnología que no impedirá que las reservas fósiles de carbón se acaben a mediados de este siglo.
Ante este escenario, la única solución viable es hacer una transición energética hacia un modelo energético sostenible basado en las energías renovables.
Al contrario de lo que mucha gente opina, las energías renovables son, hoy en día, una alternativa real que permitiría cubrir toda la demanda energética y prescindir de los recursos fósiles, con la consecuente reducción de las emisiones de contaminantes y, sorprendentemente para muchos, representado un enorme ahorro económico para todos aquellos países que no disponen de reservas de energía fósil.
Portades A continuación adjuntamos una lista de enlaces a artículos científicos y publicaciones de todo el mundo que analizan, en profundidad y con rigor, y que demuestran la viabilidad y conveniencia de emprender inmediatamente una transición hacia un modelo energético basado completamente en las energías renovables.

Transición a un modelo energético 100% renovable para el año 2050. Ámbito: Todo el mundo.
Transición a un modelo energético 100% renovable para el año 2050. Ámbito: Europa
Transición a un modelo energético 100% renovable para el año 2050. Ámbito: Dinamarca
Transición a un modelo energético 100% renovable para el año 2050. Ámbito: Bélgica
Transición a un modelo energético 100% renovable para el año 2050. Ámbito: Alemania
Transición a un modelo energético 100% renovable para el año 2050. Ámbito: Holanda
Transición a un modelo energético 100% renovable para el año 2050. Ámbito: California
Transición a un modelo energético 100% renovable para el año 2050. Ámbito: China, Japón y Corea

Todos estos artículos y publicaciones sostienen que, en cada uno de sus ámbitos de estudio, la transición energética hacia un modelo 100% renovable es una solución, no sólo viable, sino beneficiosa. Además sorprende que todos ellos utilicen la fecha de 2050 como límite temporal para hacer la transición, precisamente antes del agotamiento de las energías fósiles previsto como máximo para el año 2060.
Todos estos artículos llegan a conclusiones similares a las del estudio “El colapso es evitable” de la editorial Octaedro, escrito por el vicepresidente de CMES Ramon Sans en colaboración con Elisa Pulla, donde se expone la propuesta de transición hacia un modelo energético sostenible TE21 propuesto por CMES como solución para el caso catalán, español y europeo, frente al agotamiento de las energías fósiles, proporcionando a la vez una muy sustancial mejora económica al reducir las salidas de capital, aumentar la independencia energética de los países y ciudadanos, y realizando fuertes inversiones locales en tecnología y mano de obra especializada con alto valor añadido.

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Resumen de la jornada de reflexión de CMES en Manlleu

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El pasado sábado 31 de enero de 2015, el Colectivo para un nuevo Modelo Energético Social y Sostenible CMES, nos reunimos en una jornada de reflexión para redefinir estructuras y estrategias, ya que el crecimiento de nuestra organización ha hecho que nos tengamos que adaptar a nuevas formas de trabajar que nos permitan afrontar nuevos retos.
La jornada de reflexión tuvo lugar en el Museo del Ter, en Manlleu, que amablemente nos cedió un espacio, y también nos permitió disfrutar de su exposición de la industria textil que durante más de 100 años se aprovechó de la energía del río Ter para crear una potente industria. Sin duda un entorno ideal para hablar del aprovechamiento de la energía renovable que CMES propone.
La jornada de reflexión comenzó con una breve exposición de la historia y labor desarrollada por el Museo del Ter, a cargo del coordinador del Centro de Estudios de los Ríos Mediterráneos y del Museo del río Ter Marco Ordeix.
A continuación el presidente de CMES Carles Riba hizo un breve repaso a la labor desarrollada por CMES desde su fundación y, tras la intervención del vicepresidente de CMES Ramon Sans, se procedió a debatir las propuestas de nueva organización interna y los nuevos objetivos a alcanzar.

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Un taller participativo permitió al miembros del Colectivo proponer nuevos retos y organizarse para alcanzarlos.
Después de una comida con productos de proximidad realizado en las propias instalaciones del Museo, se constituyó la Asamblea General de CMES donde se aprobaron las nuevas estructuras y objetivos que se habían discutido durante la mañana.
Así pues después de esta jornada, CMES ha renovado y dotado de nuevas herramientas para aprovechar mejor la energía de sus miembros, para permitirnos alcanzar nuestro objetivo último de influenciar la opinión pública y las personas con responsabilidades, desde el rigor técnico y la información veraz y contrastada, tanto por profesionales de reconocido prestigio que se integran en CMES, como por otros estudios realizados por profesionales independientes.

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