Respuesta innovadora al reto del almacenamiento de energía eléctrica renovable

Dentro del Workshop organizado por CMES el pasado día 15 de junio, titulado Ideas Geniales Energéticas, donde se propusieron y analizar diferentes propuestas innovadoras orientadas a facilitar la transición energética, se expuso la siguiente propuesta de Ramon Sans Rovira, Vicepresidente de CMES. La propuesta es una solución prevista para almacenar energía: lo que llama Centrales Compactos de Hidrógeno (CCH).

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Las CCH pueden ser la apuesta definitiva para enfocar de manera muy evidente la Transición Energética TE21 hacia las Renovables, defendida por CMES, y descrita en el libro también de Ramon Sans: “El colapso es evitable” de la editorial Octaedro.

Las energías renovables ya han demostrado que pueden ser la única fuente de energía de futuro de nuestra sociedad. Lo demuestra el hecho de que los aerogeneradores instalados en la Península Ibérica ya son capaces de cubrir cerca del 25% de toda la demanda de energía eléctrica, y que las energías renovables en conjunto proporcionan actualmente la mitad de la energía eléctrica que gastamos.

A pesar de ello, para completar la transición energética hacia un modelo de generación, totalmente renovable, hay que superar dos cuellos de botella tecnológicos:

El primer cuello de botella es que las energías renovables tienen una producción variable que depende de las condiciones atmosféricas, y que no puede adaptarse a los tiempos de las necesidades del consumo, que también son variables. Esta doble fluctuación de la generación y la demanda se regula actualmente poniendo en marcha o desconectando centrales hidráulicas y centrales que queman combustibles fósiles para que en ningún momento sobre o falte energía eléctrica. Como el viento o el sol no se pueden encender o apagar a discreción, para poder prescindir totalmente de la energía fósil, es necesario acumular energía eléctrica durante las horas del día o los meses del año de mayor producción, con el fin de consumir -la durante las horas o días de mayor consumo.

El segundo cuello de botella es que una parte importante del consumo energético actual se dedica al transporte tanto de personas como de mercancías, ya sea por tierra, mar o aire, mediante vehículos que consumen combustibles fósiles, y que habrá que sustituir por vehículos eléctricos, la mayoría con acumulación ya sea de batería o de hidrógeno.

Existen diferentes tecnologías que permiten esta acumulación pero la que ofrece una mayor versatilidad y capacidad es el hidrógeno como vector energético. Su principio de funcionamiento es sencillo, se consume energía eléctrica para producir hidrógeno extraído del agua mediante hidrólisis que se comprime y almacena. Cuando se quiere recuperar una parte de la energía invertida en la producción de este hidrógeno, se descomprime y se vuelve a combinar con el oxígeno a través de células de hidrógeno, liberando electrones y agua, y produciendo energía eléctrica. Esta es una tecnología muy limpia y actualmente tiene un grado de desarrollo tecnológico muy elevado, que desgraciadamente no se h implementado por razones diversas. Sin embargo hay que calificar esta tecnología de prometedora y hay que seguir investigando para poder dar el salto definitivo y liberarnos totalmente de la energía fósil.

Las Centrales Compactos de Hidrógeno propuestas por Ramon Sans, en curso de patente, consisten en unos elementos compactos, containers, totalmente modulares, de dimensiones diversas y aparellables o apilables, que permitirán, en un solo conjunto, convertir la electricidad sobrante de renovables, en hidrógeno, almacenarlo durante largos o cortos periodos de tiempo y regenerar en forma de electricidad cuando convenga.

En una primera configuración básica GMR (Generador-Almacén-Regenerador) cada una de estas centrales tendrá una unidad de hidrólisis, un compresor y un depósito de almacenaje, así como una célula regeneradora de energía. Estas centrales consumirían energía eléctrica de renovables o de red para fabricar y acumular hidrógeno cuando hubiera un exceso de producción, por ejemplo durante los días ventosos, y llevarán los días de poca producción se convertirían en pequeñas centrales modulares generadoras de electricidad que suplirían toda esa energía demandada que no pudiera ser satisfecha por las fuentes de energía renovable. Las GMR se podrían distribuir en cada barrio, edificio o vivienda, cerca de los puntos de consumo, por lo que se minimizarían las líneas eléctricas, y por tanto las pérdidas, de transporte de energía eléctrica.
Una segunda configuración básica sería llamada GMD (Generador-Almacén-Dispensador de hidrógeno), ubicable en las actuales estaciones de combustibles que sería la fuente de suministro para vehículos de hidrógeno que ya son producidos por la mayoría de fabricantes de automoción y que en el futuro pueden impulsar camiones, barcos y aviones.

Una tercera configuración M (Almacén), sería complementaria y aparellable o apilable en cualquiera de las dos anteriores GMR o GMD, a fin de aumentar de manera muy considerable la capacidad de Almacén. Se contempla también la opción de unidades M (Almacén) móviles.

Mediante una combinación de GMR y M también sería posible crear unidades reguladoras modulares conectadas a la red eléctrica. o unidades básicas de Car-Sharing.

La trasició energética es posible y beneficiosa. Ocho publicaciones científicas lo confirman

Las energías fósiles se están agotando. Con el ritmo de consumos actual las reservas mundiales se habrán agotado antes del 2060, como se demuestra en el libro “Recursos energéticos y crisis” de la editorial Octaedro, escrito por el profesor de la UPC y presidente de CMES Carles Riba, y como se muestra en el siguiente gráfico.
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Algunos se refugian en negar la evidencia científica que supone el agotamiento de los recursos fósiles, mientras se ven obligados a recurrir a tecnologías cada vez más complejas, como el fracking, para extraer unos recursos cada vez más escasos. Otros proponen la energía nuclear con solución, obviando que también consume un recurso fósil muy escaso cono es el uranio, que se agotará en las próximas décadas. También hay quien propone falsas soluciones, como la captura de CO2, para permitir seguir quemando carbón sin emitir contaminación a la atmósfera, una tecnología que no impedirá que las reservas fósiles de carbón se acaben a mediados de este siglo.
Ante este escenario, la única solución viable es hacer una transición energética hacia un modelo energético sostenible basado en las energías renovables.
Al contrario de lo que mucha gente opina, las energías renovables son, hoy en día, una alternativa real que permitiría cubrir toda la demanda energética y prescindir de los recursos fósiles, con la consecuente reducción de las emisiones de contaminantes y, sorprendentemente para muchos, representado un enorme ahorro económico para todos aquellos países que no disponen de reservas de energía fósil.
Portades A continuación adjuntamos una lista de enlaces a artículos científicos y publicaciones de todo el mundo que analizan, en profundidad y con rigor, y que demuestran la viabilidad y conveniencia de emprender inmediatamente una transición hacia un modelo energético basado completamente en las energías renovables.

Transición a un modelo energético 100% renovable para el año 2050. Ámbito: Todo el mundo.
Transición a un modelo energético 100% renovable para el año 2050. Ámbito: Europa
Transición a un modelo energético 100% renovable para el año 2050. Ámbito: Dinamarca
Transición a un modelo energético 100% renovable para el año 2050. Ámbito: Bélgica
Transición a un modelo energético 100% renovable para el año 2050. Ámbito: Alemania
Transición a un modelo energético 100% renovable para el año 2050. Ámbito: Holanda
Transición a un modelo energético 100% renovable para el año 2050. Ámbito: California
Transición a un modelo energético 100% renovable para el año 2050. Ámbito: China, Japón y Corea

Todos estos artículos y publicaciones sostienen que, en cada uno de sus ámbitos de estudio, la transición energética hacia un modelo 100% renovable es una solución, no sólo viable, sino beneficiosa. Además sorprende que todos ellos utilicen la fecha de 2050 como límite temporal para hacer la transición, precisamente antes del agotamiento de las energías fósiles previsto como máximo para el año 2060.
Todos estos artículos llegan a conclusiones similares a las del estudio “El colapso es evitable” de la editorial Octaedro, escrito por el vicepresidente de CMES Ramon Sans en colaboración con Elisa Pulla, donde se expone la propuesta de transición hacia un modelo energético sostenible TE21 propuesto por CMES como solución para el caso catalán, español y europeo, frente al agotamiento de las energías fósiles, proporcionando a la vez una muy sustancial mejora económica al reducir las salidas de capital, aumentar la independencia energética de los países y ciudadanos, y realizando fuertes inversiones locales en tecnología y mano de obra especializada con alto valor añadido.

Investigadores de la UVA prevén problemas de suministro energético mundial en menos de seis años

Hemos conocido, a través de una noticia publicada en el periódico “El Norte de Castilla” que un equipo de investigadores de la Universidad de Valladolid (UVA) ha desarrollado un modelo informático para el análisis prospectivo de los recursos energéticos mundiales cuyos resultados muestran que el mercado energético mundial sufrirá graves tensiones entre oferta y demanda entre 2020 y 2030.

El trabajo, publicado recientemente en Energy, revista científica de alto impacto, muestra que si las tendencias observadas en la economía mundial no cambian drásticamente, sectores como el transporte tendrán problemas para satisfacer su demanda creciente de energía en los próximos seis años (antes de 2020), mientras que sectores como el industrial, el residencial o la electricidad pueden tener problemas antes de 2030.

Las conclusiones del estudio apuntan a que será necesaria la confluencia de avances tecnológicos con importantes innovaciones sociales, políticas e institucionales para permitir una transición hacia un modelo energético global sin graves problemas en el suministro energético mundial.

Este estudio viene a confirmar los resultados de los estudios propios desarollados por CMES, y apoya la conclusión de que una transición energética hacia un suministro totalmente renovable debe ser emprendida de inmediato como la propuesta TE21 para un nuevo modelo energético apoyada por CMES.

CMES expondrá su propuesta TE21 ante el Instituto de la Energía y el Transporte de la Comisión Europea

La propuesta de transición energética TE21 propuesta por CMES, y expuesta en el libro “El colapso es evitable” de la editorial Octaedro, escrito por el vicepresidente de CMES Ramon Sans en colaboración con Elisa Pulla, ha despertado el interés del “ Instituto de la Energía y el Transporte (IET) ” de la Comisión Europea.
Por este motivo CMES ha recibido una invitación formal de este organismo para que Ramón Sans y el presidente de CMES Carles Riba, autor del libro “Recursos energéticos y crisis” también de la editorial Octaedro, viajen a la sede del IET en los Países Bajos y expongan sus estudios y conclusiones en próximo 12 de enero.
El Instituto de la Energía y el Transporte (IET) da apoyo científico y técnico en temas de energía a los responsables políticos de la Unión Europea (UE), prestando especial atención a la seguridad del abastecimiento energético y la producción de energía más sostenible, más segura y más limpia y su uso en el futuro.
El IET es uno de los siete institutos del “ Centro Común de Investigación ” (JRC por sus siglas en inglés) de la Comisión Europea. Las JRC funciona como centro de referencia de la ciencia y la tecnología de la UE, y aconsejan durante el proceso de formulación de políticas, sirviendo al interés común de los Estados miembros y de manera independiente de intereses particulares, ya sean comerciales o nacional.
El IET tiene su sede tanto en Petten (Países Bajos) como en Ispra (Italia), y cuenta con un equipo multidisciplinar de más de 300 académicos, personal técnico y de apoyo.
Desde CMES agradecemos el interés mostrado, y nos alegramos de que propuestas de transición energética como la TE21puedan ser valoradas de manera independiente y transmitidas tanto a la sociedad como a los órganos políticos, ya que fue con este interés que CMES fue fundado.
Esperamos poder publicar en próximas fechas el resultado de esta experiencia.

Entrevista a la portavoz de Som Energía

Dolors Clavell i Nadal es abogada especializada en derecho administrativo, ex parlamentaria y miembro de la Asociación Catalana de Juristas Demócratas. Pero a lo que Dolors Clavell i Nadal se dedica con más ahínco es a la gestión de la plataforma Som Energia, una una cooperativa dedicada a las energías renovables, con sede en el Parque Científico y Tecnológico de la Universidad de Gerona.
Os recomendamos una entrevista que le han realizado en Informativos.net que podeis ver en el siguiente vídeo en el que, entre otras cosas, Dolors asegura contundentemente que el déficit tarifario aplicado por las compañías eléctricas en España es una falacia, que no existe, y que es la connivencia política lo que lo permite de forma desleal hacia el ciudadano.

Greenpeace confirma CMES. La transición energética beneficia la economía

Greempeace

Según un reciente estudio elaborado para Greenpeace por la consultora Abay titulado “La recuperación económica con renovables” y que ha sido difundido en numerosos medios de comunicación, hacer una intensa transición energética hacia las renovables, como la planteada en la propuesta TE21 de CMES, no solo es possible sinó beneficioso para la economía de España, confirmando así los cálculos publicados en el libro “El colapso es evitable” de la editorial Octaedro, escrito por el vicepresidente de CMES Ramon Sans en colaboración con Elisa Pulla.

Según dicho estudio de Greenpeace es posible generar tres millones de empleos entre 2015 y 2030, conseguir una rebaja en la factura energética media de los hogares del 34% (25% en la de la luz), lograr un descenso de las emisiones de gases de efecto invernadero del 75% respecto a 2012 y un aumento de dos puestos porcentuales del PIB. La transición requeriría invertir 19.500 millones de euros anuales para cambiar el modelo energético y orientarlo hacia las energías renovables hasta lograr un sistema eléctrico basado en un 95% en las energías limpias.

Nuevas muestras de apoyo al proyecto de CMES

El mensaje y las propuestas de CMES cada vez están obtienguent un mayor apoyo y visibilidad, como son por ejemplo el siguiente artículo aparecido recientemente en la publicación “Calor y frio”, orientada a empresas instaladoras de sistemas de calefacción. También son relevantes el siguiente artículo publicado por Josep Burgaya, doctor en Historia Contemporánea por la Universidad Autónoma de Barcelona y ex-concejal del ayuntamiento de Vic y ganador del premio Joan Fuster de ensayo por su libro “Economía del absurdo: cuando comprar más barato contribuye a quedarse sin trabajo”, y siendo también interesante la siguiente reseña.

Las muestras de apoyo se han multiplicado muy especialmente a raíz de la difusión del libro”El colapso es evitable” de la editorial Octaedro, escrito por el vicepresidente de CMES Ramon Sans en colaboración con Elisa Pulla, en el que se efectúa un riguroso análisis de la viabilidad técnica y económica de efectuar una transición energética total hacia energías renovables, concluyente que no sólo esta transición es posible, sino que es altamente beneficiosa no sólo en términos de sostenibilidad y ecología, sino muy especialmente en términos de economía, ya que esta transición representa un inmenso ahorro económico a medio plazo. Este libro es el complemento perfecto al libro “Recursos energéticos y crisis” de la editorial Octaedro, escrito previamente por el presidente de CMES Carles Riba, en el que se analizan los consumos y reservas de energías fósiles, concluyente que todas las reservas de energía fósil del planeta se habrán agotado en 2060.

Le recomendamos que lea tanto las muestras de apoyo como los libros citados, a fin de que conozca tanto la situación actual como la propuesta planteada desde CMES.

La Agencia Internacional de la Energía (IEA) nos da la razón: el cambio a un modelo renovable supone un extraordinario ahorro económico

Desde que, en noviembre de 2012, Ramon Sans Rovira presentó por primera vez su proyecto de transición energética, CMES (Colectivo para un Nuevo Modelo Energético y Social Sostenible) supo ver tanto la importancia del mensaje como el rigor del discurso y, desde entonces, se adhirió al mismo, defendiéndolo, a partir de entonces, como propio. En aquella primera presentación, Ramon Sans ya anunciaba que la transición a un modelo energético 100% renovable no sólo es necesaria –como se deduce de la lectura del libro Recursos energéticos y crisis. El fin de 200 años irrepetibles, de Carles Riba Romeva– sino que también es técnicamente posible a la vez que presenta innumerables ventajas desde el punto de vista medioambiental y, también de forma mucho más llamativa, desde el más riguroso análisis económico. De hecho, el estudio prevé que, entre 2015 y 2050, Europa podría llegar a acumular un ahorro de dieciséis millones de millones de dólares.
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TE21. El modelo de transición energética propuesto por CMES

El libro “El colapso es evitable” de la editorial Octaedro, escrito por el vicepresidente de CMES Ramon Sans en colaboración con Elisa Pulla, y que expone el modelo de transición energética TE21 propuesto por CMES, ha sido analizado por la profesora Aurelia Mañé Estrada , profesora de política económica y de relaciones energéticas internacionales en la Universidad de Barcelona , que ha mostrado en una reseña en su blog su interés en la propuesta de modelo de transición energética TE21.
Así pues os proponemos que leais el post de la profesora Mañé, y también os invitamos a leer el libro de Ramón Sans, donde se expone la propuesta de TE21, por vosotros mismos.

Para animaros a leer el libre “El colapso es evitable”, procedemos a realizar un breve resumen de su contenido, y por lo tanto también a resumiros la propuesta TE21.
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La IEA confirma que las energías renovables reducirian la factura energética

La Agencia Internacional de la Energía , o IEA según sus siglas en inglés , confirma los resultados de los estudios de CMES . Hacer la transición energética de las energías fósiles hacia las energías renovables permitiría ahorrar hasta 71 billones de $ ( 71.000.000.000.000 ) a la economía mundial hasta el año 2050.
De esta organización son miembros los gobiernos de 29 países ( principalmente Europa, EEUU , Japón y Corea del Sur ) . Se fundó a raíz de la crisis del petróleo de 1973 , y vela por garantizar un suministro regular y económico de energía a sus miembros . Periódicamente publica estudios relacionados con la energía , y en su última publicación ha corroborado las tesis de CMES . Seguir con el modelo energético no renovable actual provocará grandes pérdidas económicas, además de graves problemas ambientales y un incremento de la temperatura planetaria . La solución que propone la IEA no es otro que la transición hacia la energía renovable , aunque insiste en algunas soluciones que , desde CMES consideramos falsas , como se la captura de carbono combinada con la quema de gas .
Si quereis conocer la posición de CMES podeis leer el libro que hemos publicado titulado”El colapso es evitable“, y si deseais conocer el contenido completo del informe de la IEA podeis seguir el siguiente enlace, o visitar la web de la IEA donde también se ofrecen todo tipo de datos interesantes referentes a la energía , de la que adjuntamos un ejemplo.

Perdues

La imagen adjunta es un ejemplo de los datos que ofrece la web de la IEA , y muestra cómo buena parte de la energía que contienen las fuentes energéticas se pierde en las conversiones energéticas (pérdidas indicadas en color gris oscuro) .